Querido Bloguiario:
A veces tropiezo con gente muy sensible y razonable en la Tierra. Algunos ya han muerto pero perduran en la memoria, como José Hierro. Esto es un ejemplo.
Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.
Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!».
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!».
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.
No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)
Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada
Texto:"Vida" de José Hierro.
Imagen:John William Waterhouse"Eco y Narciso"
