No
te rindas, aún estás a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo. Aceptar tus sombras.
Enterrar tus miedos. Liberar el lastre. Retomar el vuelo. No te rindas que la
vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr
los escombros, y destapar el cielo. No te rindas, por favor no cedas, aunque el
frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el
viento. Aún hay fuego en tu alma. Aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es
tuya y tuyo también el deseo. Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas. Quitar los cerrojos. Abandonar las murallas que te
protegieron. Vivir la vida y aceptar el reto. Recuperar la risa. Ensayar un
canto. Bajar la guardia y extender las manos. Desplegar las alas e intentar de
nuevo. Celebrar la vida y retomar los cielos. No te rindas, por favor no cedas.
Porque cada día es un comienzo nuevo. Porque esta es la hora y el mejor
momento. Porque no estás sola, porque yo
te quiero. Mario Benedetti
