Sepa por qué usted es
machista por María Elena Walsh
1. Porque le falta el
principal de los sentidos: el del humor.
2. Porque se siente Dios,
aunque no sea Ministro.
3. Porque cree todo lo que le
dicen los medios (o miedos) de difusión de la Argentina actual, y ya tiene el
cerebro más lavado que mate cebado por un polaco.
4. Porque su mamá es una
santa, por lo tanto las demás mujeres son unas brujas.
5. Porque su mamá es una
bruja, por lo tanto las demás mujeres también.
6. Porque no tiene mamá y no
consigue quien lo mime.
7. Porque en realidad le
gustan más los hombres, aunque no ejerza.
8. Porque quiere hacer mérito
ante los centros de poder, exclusivamente masculinos: empresariado, Fuerzas
Armadas, animadores de TV, deporte, sindicatos, clero, pompas fúnebres,
etcétera.
9. Porque todo ese asunto de
la gestación y el parto le da miedo y asquete, como la educación sexual al
Ministro de Educación.
10. Porque usted tiene los
mismos atributos de Woody Allen pero no le dan el mismo resultado.
11. Porque no soporta la idea
de un rechazo sexual hacia usted o hacia otro, y cree que la bella siempre debe
estar a disposición de la bestia.
12. Porque usted no vive en
el presente (y para eso lo ayudan mucho) sino en la prehistoria mental, y se da
manija con tangos del 40.
13. Porque usted es burro y
en lugar de corregirlo con tiempo y esfuerzo lo disimula con agresividad.
14. Porque usted es culto
pero culturiza fuera de la maceta, y leyó a Julián Marías y no a Simone de
Beauvoir.
15. Porque en el fondo es
antisemita, antinegro, antiobrero, antijoven, pero como eso ya no corre se
desquita con la misoginia, que aquí y ahora viene con premio (pero no se
descuide: por poco tiempo más).
16. Porque usted ama el orden
por sobre todo, y cada cosa en su lugar las mujeres en la cocina (o en cueros
en tapas de revistas), y Pinochet, Castro y García Meza en el poder.
17. Porque cree que la
ineptitud es cuestión de sexo, que es como creer en la cigüeña o en elecciones
inminentes.
18. Porque teme que las
mujeres hagamos rancho aparte, y no piensa que son los hombres quienes lo
inventaron y perpetúan. (Ver punto 8.)
19. Porque supone que la
mujer quiere imitar al varón, y no sabe que antes muerta que imitar a semejante
fabricante de desastres, desde la guerra atómica hasta el IVA.
20. Porque le gusta que al
mundo lo manejen los colectiveros.
21. Porque tiene mucha
paciencia para dejarse pisar la cabeza por cualquier matón y muy poca para
comprender errores de mujeres, que al fin y al cabo son, históricamente,
debutantes en la mayoría de las profesiones.
22. Porque teme que las
mujeres "pierdan la femineidad", cosa imposible de perder, salvo que
usted llame así a cosméticos y pilchas.
23. Porque usted teme que le
roben algo y no sabe bien qué, a pesar de que a diario lo saqueen y basureen, y
no precisamente las mujeres.
24. Porque es sincero, y vale
más machista recuperable que "feminista" patrocinante como un papito
que a las pretensiones femeninas dice que sí PERO...
Ahora ya sabe. Con estos 24
puntos usted ahorra años y fortunas en psicoanálisis. Usted puede ser hombre o
mujer, el machismo tampoco es cuestión de genes: poca gente más machista que
algunas mujeres, sólo que ellas lo son por instinto de conservación, por
despiste, por imitar a los hombres, por comodidad o porque así las dejan hablar
por TV. Usted también lo es por todas estas razones pero además porque se cree
superiorcito: hace unos 10.000 años que le pasan el aviso y claro, usted sigue
comprando un producto inexistente. Ahora puede seguir siendo machista, pero con
apoyo logístico. No se trata tampoco de ejercer la represión desde estas
páginas. Es posible que la perseverancia le acarree aplausos y sensación de
deber cumplido, amén de las palmadas de la patota. Pero ojo que no hay premio
mayor que saberse persona inteligente y civilizada. Si no opta por eso, estará
contribuyendo a la contaminación mental, que es la que nos mata. Y no la
humedad.
Estará inflando la maquinaria
del prejuicio y la prepotencia y al fin se va a quedar solo como un ciempiés,
de luto, convertido en drácula de utilería y en hazmerreír de las criaturas
primaverales.
Aparecido originalmente en la
revista Humor, 1980
